Cómo crear tu propio sonido

Todos los productores sueñan con llegar a ese momento en el que alguien escuche una instrumental y diga: «Ese beat solo puede ser suyo.»

Ese es el verdadero objetivo de cualquier beatmaker.

No conseguir millones de plugins.

No copiar la tendencia del momento.

No sonar exactamente igual que el productor más famoso del año.

El éxito a largo plazo llega cuando desarrollas una identidad propia, un sonido reconocible que haga que tus producciones destaquen entre miles de beats publicados cada día.

Encontrar ese sonido no ocurre de la noche a la mañana. Es el resultado de cientos de horas de práctica, experimentación y decisiones conscientes.

Tu sonido empieza con tus influencias

Todos comenzamos imitando.

Es completamente normal.

DJ Premier aprendió escuchando Soul y Funk.

J Dilla absorbió el Jazz y la música negra de Detroit.

The Alchemist desarrolló su universo sonoro mezclando samples oscuros, cine y psicodelia.

Metro Boomin revolucionó el Trap inspirándose en el Dirty South, pero llevándolo hacia un terreno mucho más cinematográfico.

Todos empezaron aprendiendo de otros.

La diferencia es que ninguno se quedó ahí.

No copies canciones, estudia conceptos

Uno de los errores más comunes consiste en intentar recrear exactamente el beat de moda.

Eso solo consigue que tu música envejezca rápidamente.

En lugar de copiar sonidos, analiza ideas.

Pregúntate:

  • ¿Por qué funciona este beat?
  • ¿Qué emoción transmite?
  • ¿Cómo utiliza el espacio?
  • ¿Qué hace diferente a la batería?
  • ¿Cómo evoluciona durante la canción?

Aprende los principios.

Después aplícalos con tu propio criterio.

Elige una dirección

Muchos productores cambian de estilo constantemente.

Un día Boom Bap.

Otro Trap.

Después Jersey Club.

Luego Drill.

Experimentar es positivo.

Pero si cada semana produces algo completamente distinto, será difícil desarrollar una identidad.

Encuentra un estilo que realmente disfrutes.

Construye una base sólida.

Después incorpora nuevas influencias poco a poco.

Utiliza tus sonidos favoritos

No necesitas veinte mil samples.

Necesitas una colección de sonidos que conozcas perfectamente.

Escoge:

  • Tus kicks favoritos.
  • Tus snares preferidos.
  • Los hi-hats que siempre funcionan.
  • Los bajos que mejor conoces.

Con el tiempo esos sonidos formarán parte de tu identidad.

Muchos productores son reconocibles precisamente por utilizar determinados kits de batería durante años.

Diseña tus propios presets

No dependas siempre de presets descargados.

Modifica sintetizadores.

Cambia filtros.

Añade saturación.

Automatiza parámetros.

Guarda tus configuraciones favoritas.

Con el tiempo crearás una biblioteca completamente personal.

Crea tus propios samples

Una excelente forma de diferenciarte consiste en generar el material que utilizarás después.

Graba:

  • Guitarras.
  • Palmas.
  • Objetos metálicos.
  • Ambientes urbanos.
  • Lluvia.
  • Puertas.
  • Voces.

Después procesa esas grabaciones.

Nadie tendrá exactamente los mismos sonidos que tú.

Aprende a decir «no»

No todas las ideas encajan con tu identidad.

A veces un sonido excelente simplemente no pertenece a ese beat.

Desarrollar un estilo también significa saber renunciar.

Cada decisión construye tu personalidad musical.

La mezcla también tiene personalidad

Cuando pensamos en un sonido propio solemos imaginar melodías o baterías.

Pero la mezcla también define una identidad.

Quizá te gusten los bombos muy presentes.

O las cajas secas.

O las reverbs largas.

O los graves muy profundos.

Esas decisiones terminan convirtiéndose en parte de tu firma.

No persigas todas las tendencias

Las modas cambian constantemente.

Hoy domina un sonido.

Mañana aparece otro completamente diferente.

Si persigues todas las tendencias siempre llegarás tarde.

En cambio, un productor con identidad mantiene su esencia mientras incorpora únicamente aquello que realmente le aporta valor.

Encuentra aquello que repites sin darte cuenta

Escucha veinte de tus beats.

Busca patrones.

Quizá utilizas determinados acordes.

Tal vez siempre programas los hi-hats de una forma parecida.

O eliges los mismos ambientes.

Esos elementos repetidos pueden convertirse en la base de tu sonido.

Tu historia también produce música

Cada productor tiene experiencias distintas.

La ciudad donde creciste.

Los discos que escuchabas de niño.

Las películas que te marcaron.

Los lugares que visitas.

Las emociones que has vivido.

Todo eso puede reflejarse en tus producciones.

Tu historia es un recurso creativo que nadie más posee.

No tengas miedo a sonar diferente

Muchas veces la identidad nace precisamente de aquello que parecía un error.

Una batería poco habitual.

Una mezcla distinta.

Un sample extraño.

Un silencio inesperado.

Las ideas más originales suelen generar dudas al principio.

No descartes una propuesta únicamente porque no se parezca a lo que hace todo el mundo.

La identidad necesita tiempo

No existe un botón para encontrar tu sonido.

Ni un tutorial de diez minutos.

La personalidad musical aparece después de terminar cientos de beats.

Cada proyecto elimina influencias innecesarias y fortalece aquellas decisiones que realmente te representan.

Con paciencia descubrirás que cada nueva producción suena un poco más a ti.

Ejercicio práctico

Escucha los últimos diez beats que hayas terminado.

Haz una lista respondiendo a estas preguntas:

  • ¿Qué elementos se repiten?
  • ¿Qué tipo de baterías utilizas más?
  • ¿Qué emociones transmiten tus melodías?
  • ¿Qué productores influyen claramente en tu sonido?
  • ¿Qué podrías hacer para diferenciarte aún más?

Después crea un beat intentando potenciar precisamente esos rasgos que hacen reconocible tu música.

No busques sonar como otro productor.

Busca sonar como tú.

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