En el verano de 2011, Kid Ink todavía era un artista completamente independiente, pero ya comenzaba a convertirse en uno de los nombres más prometedores del rap de la Costa Oeste. Tras publicar Crash Landing, decidió dar un paso adelante con Daydreamer, una mixtape mucho más ambiciosa tanto en producción como en colaboraciones.

En 2011, Kid Ink todavía era un artista independiente, pero su crecimiento era evidente. Después del éxito de Crash Landing y de varios proyectos que habían circulado con fuerza por el circuito de mixtapes, decidió publicar Wheels Up, un trabajo pensado para demostrar que podía competir con cualquier nombre importante del hip hop estadounidense.

Crash Landing fue la mixtape que comenzó a consolidar el nombre de Kid Ink dentro de la escena independiente de la Costa Oeste. Publicada el 15 de noviembre de 2010, supuso el primer gran proyecto del rapero bajo su nuevo nombre artístico, dejando atrás el alias Rockstar y marcando el inicio de una carrera que pocos años después lo llevaría a firmar con RCA Records.