En 2011, Young Jeezy atravesaba un momento decisivo. Su cuarto álbum de estudio, TM103: Hustlerz Ambition, había sufrido numerosos retrasos y muchos seguidores comenzaban a preguntarse cuándo volvería el Jeezy que había dominado el rap callejero durante la segunda mitad de los años 2000.

Cinco años después de revolucionar el rap sureño con la primera Trap Or Die, Young Jeezy regresó con una secuela que mantenía intacta la esencia de la calle mientras preparaba el terreno para su siguiente álbum de estudio, Thug Motivation 103.