En el verano de 2011, Kid Ink todavía era un artista completamente independiente, pero ya comenzaba a convertirse en uno de los nombres más prometedores del rap de la Costa Oeste. Tras publicar Crash Landing, decidió dar un paso adelante con Daydreamer, una mixtape mucho más ambiciosa tanto en producción como en colaboraciones.

En 2011, Tyga vivía el mejor momento de su carrera hasta la fecha. Después de consolidarse dentro del colectivo Young Money gracias a colaboraciones con Lil Wayne y Drake, el rapero de Compton decidió aprovechar el enorme éxito de la serie Well Done para lanzar #BitchImTheShit.

En 2011, Dom Kennedy ya era uno de los nombres más respetados del hip hop independiente de Los Ángeles. Sin el respaldo de una gran discográfica y apostando por la filosofía "hazlo tú mismo", había conseguido crear una base de seguidores muy fiel gracias a una mezcla de rap relajado, historias cotidianas y un inconfundible sonido californiano.

En 2011, Kid Ink todavía era un artista independiente, pero su crecimiento era evidente. Después del éxito de Crash Landing y de varios proyectos que habían circulado con fuerza por el circuito de mixtapes, decidió publicar Wheels Up, un trabajo pensado para demostrar que podía competir con cualquier nombre importante del hip hop estadounidense.