Si 2011 fue el año en el que Lil B alcanzó el punto más alto de su creatividad, Gold House fue uno de los regalos con los que cerró ese periodo irrepetible. Publicada el 25 de diciembre, apenas una semana después de BasedGod Velli y pocos días después de Blue Eyes, la mixtape confirmaba que el Based God vivía en un estado de inspiración prácticamente inagotable.