Si hay un artista que definió la productividad dentro del circuito de mixtapes durante la década de 2010, ese fue Curren$y. En 2011 publicó varios proyectos de gran nivel, entre ellos Covert Coup, Weekend at Burnie's, Jet Life to the Next Life y, apenas unas semanas después, Verde Terrace.

En 2011, Tyga vivía el mejor momento de su carrera hasta la fecha. Después de consolidarse dentro del colectivo Young Money gracias a colaboraciones con Lil Wayne y Drake, el rapero de Compton decidió aprovechar el enorme éxito de la serie Well Done para lanzar #BitchImTheShit.

En 2011, Young Jeezy atravesaba un momento decisivo. Su cuarto álbum de estudio, TM103: Hustlerz Ambition, había sufrido numerosos retrasos y muchos seguidores comenzaban a preguntarse cuándo volvería el Jeezy que había dominado el rap callejero durante la segunda mitad de los años 2000.

En 2011 Trey Songz atravesaba uno de los momentos más exitosos de su carrera. Después de Passion, Pain & Pleasure, ya se había consolidado como una de las grandes estrellas del R&B contemporáneo, pero quería demostrar que también podía desenvolverse con soltura en el terreno del rap.

Tras publicar Sleepless Nights y el proyecto colaborativo The Lost Tapes junto a Kurupt durante el mismo año, Belly cerró un 2011 especialmente prolífico con The Greatest Dream I Never Had, una mixtape presentada por DJ Drama que supuso un importante paso adelante en su carrera internacional.