Dirty Sprite representa uno de los proyectos fundamentales de la primera etapa de Future y una pieza clave para entender cómo empezó a construir el sonido que posteriormente lo convertiría en una de las figuras más influyentes del trap de Atlanta.

En el verano de 2011, Gucci Mane ya era el principal impulsor de la nueva generación del trap de Atlanta. Bajo el paraguas de 1017 Brick Squad, había ayudado a lanzar las carreras de artistas como Waka Flocka Flame y comenzaba a apostar fuerte por un joven rapero llamado Future, que todavía no había publicado Pluto ni alcanzado el estrellato mundial.