En 2011, Tyga vivía el mejor momento de su carrera hasta la fecha. Después de consolidarse dentro del colectivo Young Money gracias a colaboraciones con Lil Wayne y Drake, el rapero de Compton decidió aprovechar el enorme éxito de la serie Well Done para lanzar #BitchImTheShit.

En el verano de 2011, Gucci Mane ya era el principal impulsor de la nueva generación del trap de Atlanta. Bajo el paraguas de 1017 Brick Squad, había ayudado a lanzar las carreras de artistas como Waka Flocka Flame y comenzaba a apostar fuerte por un joven rapero llamado Future, que todavía no había publicado Pluto ni alcanzado el estrellato mundial.

En 2011, Young Jeezy atravesaba un momento decisivo. Su cuarto álbum de estudio, TM103: Hustlerz Ambition, había sufrido numerosos retrasos y muchos seguidores comenzaban a preguntarse cuándo volvería el Jeezy que había dominado el rap callejero durante la segunda mitad de los años 2000.

En 2011 Ace Hood se encontraba en uno de los momentos más productivos de su carrera. Tras consolidarse como uno de los artistas principales de We The Best Music Group, decidió mantener un ritmo constante de publicaciones utilizando el circuito de mixtapes como complemento a sus álbumes de estudio.

Tras el éxito de Flockaveli (2010), Waka Flocka Flame se convirtió en una de las caras visibles de la explosión del trap. En lugar de reducir el ritmo de publicaciones, decidió mantener una presencia constante en el circuito de mixtapes con Salute Me Or Shoot Me 3, la tercera entrega de la serie que había impulsado su nombre desde los primeros años de Brick Squad Monopoly.

En 2011, French Montana estaba a punto de dejar de ser únicamente una leyenda del circuito de mixtapes para convertirse en una figura del rap mainstream. Después de construir durante años la serie Cocaine City, publicar proyectos fundamentales como Mac & Cheese y fundar el colectivo Coke Boys, Mister 16: Casino Life representó el punto culminante de esa primera etapa.