Black Hippy documenta los primeros años de uno de los colectivos más importantes surgidos de la Costa Oeste durante la década de 2010. Formado por Kendrick Lamar, ScHoolboy Q, Ab-Soul y Jay Rock, Black Hippy nació alrededor del núcleo de artistas de Top Dawg Entertainment mucho antes de que sus integrantes alcanzaran reconocimiento internacional.

En el verano de 2011, Tyga atravesaba el mejor momento de su carrera hasta la fecha. Tras el éxito de Deuces junto a Chris Brown y Kevin McCall, y después de publicar Black Thoughts 2, decidió regresar a una de sus series de mixtapes más populares con Well Done 2.

Antes de convertirse en uno de los pilares de Funk Volume, Dizzy Wright llevaba varios años construyendo una sólida reputación en el circuito independiente. Tras publicar varias mixtapes bajo el nombre de Dizzy D Flashy, el rapero encontró definitivamente su identidad artística con la serie Soul Searchin'. Soul Searchin' (The Next Level).

En 2011, Tyga vivía el mejor momento de su carrera hasta la fecha. Después de consolidarse dentro del colectivo Young Money gracias a colaboraciones con Lil Wayne y Drake, el rapero de Compton decidió aprovechar el enorme éxito de la serie Well Done para lanzar #BitchImTheShit.

En 2011, Dom Kennedy ya era uno de los nombres más respetados del hip hop independiente de Los Ángeles. Sin el respaldo de una gran discográfica y apostando por la filosofía "hazlo tú mismo", había conseguido crear una base de seguidores muy fiel gracias a una mezcla de rap relajado, historias cotidianas y un inconfundible sonido californiano.

En 2011, Kid Ink todavía era un artista independiente, pero su crecimiento era evidente. Después del éxito de Crash Landing y de varios proyectos que habían circulado con fuerza por el circuito de mixtapes, decidió publicar Wheels Up, un trabajo pensado para demostrar que podía competir con cualquier nombre importante del hip hop estadounidense.