Trunk Muzik es la mixtape que cambió para siempre la carrera de Yelawolf. Publicada el primer día de 2010, este proyecto presentó al gran público a un artista que rompía con todos los estereotipos del rap sureño. Blanco, tatuado, con influencias del rock, el country y el hip hop clásico, Yelawolf desarrolló un sonido completamente personal que acabaría convirtiéndose en una de las propuestas más originales de la década.