En el verano de 2011, King Los atravesaba uno de los momentos más importantes de su carrera. Considerado por muchos como uno de los mejores letristas surgidos de Baltimore, llevaba varios años construyendo una sólida reputación gracias a mixtapes como Zero Gravity y Shooter.

En 2011, Trina atravesaba uno de los momentos más importantes de su carrera. Después de más de una década siendo una de las figuras femeninas más influyentes del rap sureño, decidió tomar el control de su rumbo artístico y publicó Diamonds Are Forever.

En 2011, D-Pryde era uno de los nombres más prometedores surgidos de Internet. Con apenas diecisiete años, el rapero de Toronto había conseguido millones de reproducciones en YouTube gracias a sus freeverses, versiones de instrumentales populares y una combinación de técnica, melodía y cercanía que conectó rápidamente con una audiencia muy joven.

En 2011, Bei Maejor ya era uno de los compositores y productores jóvenes más solicitados de la industria. Había trabajado con artistas como Drake, Trey Songz, Justin Bieber, Ciara, Diggy Simmons y Tinie Tempah, pero todavía era un desconocido para gran parte del público como intérprete.

En la primavera de 2011, Raheem DeVaughn volvió a demostrar por qué era uno de los artistas más activos de la escena R&B independiente con Jackin For Beats Vol. 2, una mixtape construida sobre el clásico concepto de "jackin' for beats": reinterpretar algunos de los instrumentales más populares del momento aportando una visión completamente personal.

Freedom Fighter es uno de los proyectos más personales y comprometidos de Raheem DeVaughn. Lejos de centrarse exclusivamente en el amor y las relaciones sentimentales, el cantante de Washington D.C. construyó una mixtape inspirada por los acontecimientos políticos y sociales que marcaron Estados Unidos durante 2011.